Los días son cada vez más cortos
En Madrid, aunque no hace tanto frío, el sol atardece a las 4.30 que para un habitante de latitudes más calidas es muy pronto. Cuando vas cada día a la escuela y sales a las cinco y ya es noche es un poco deprimido. No sé como la gente aguanta esta estación tan oscura durante todas sus vidas. Pero, supongo que en lugares más al norte como Londres o Oslo tiene que ser mucho peor. Además las largas horas de sol durante el verano que probablemente recompensan los españoles por su tolerancia durante los meses más frígidos del calendario. Pero Madrid tampoco es tan calido como pensé al venir aquí con los vientos penetrantes que llegan de la Sierra de Guardarrama y recorren las calles de Madrid, especialmente por mi barrio en Argüelles.
